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Rutas de los lectores

 

Nota: La cronica de este viaje no venia acompañada de mapas ni "traks" de GPS. Los mapas y perfiles corresponden al trazado oficial del Camino de Santiago para BTT.

Esta cronica se completa con otros dos viajes de Antonio en el que recorre los tramos del Camino de Santiago entre Logroño y Burgos, y Leon y Santiago.


 

Por tierras de Castilla, Camino de Santiago de Burgos a Leon


por Antonio Arderiu Freixa Octubre 2010

 

 

Como la experiencia vivida me supo a poco y , además , fue extraordinariamente dura por la climatología , decidí ampliar mis conocimientos del Camino de Santiago realizando otro trozo que no conocía , el que discurre por Castilla y , más en concreto , de Burgos a León. Embarqué en la gesta a quienes me habían acompañado la vez
anterior y elegimos el mes de agosto por aquello de que algo de sacrificio debe haber ( al menos así lo creía ) y , en las guías , el indicado mes esta programado como el más duro para hacer este trayecto. Asi que los días 17 , 18 y 19 de Agosto de 2010 emprendimos esta nueva etapa del Camino de Santiago , el primer dia solo ,por compromisos laborales de Roger y , los otros , ya acompañado.
Nada que ver con nuestras anteriores etapas. Aun con el anuncio del calor que amentaría la dureza del recorrido, hacer el Camino de Santiago con buen tiempo y sol es una cosa absolutamente diferente para mí , de hacerlo con frío y lluvia. El calor , que tampoco fue tan intenso y era seco , no impedía hacer muchos quilómetros al dia , con buen humor y admirando el paisaje. Y , para cuando se hacia pesado , con detenerse un rato en cualquier lugar en el que hubiera algo de sombra , se recuperaban fuerzas para otro buen trozo.
Aquí hay que dejar constancia de que , no sé cual autoridad , funcionario o encargado , tuvo la brillante y generosa idea de sembrar de frondosos plátanos todo el recorrido del Camino por tierras palentinas y leonesas , con la esperanza de que ofrecieran sombra y algo de frescor a los esforzados peregrinos de a pie. Pero quien lo llevo a cabo , probablemente bajo la supervisión de alguien con coche oficial, lo hizo de tal forma que los mencionados plátanos dan sombra al Camino a partir de las 19 horas , momento en el cual los peregrinos de a pie se hallan ya en los albergues o buscándose el refugio para pasar la noche . Quedan así como una muestra más de la incompetencia hispánica a la hora de desarrollar buenas ideas.

 

 

Pincha en el mapa para ver la ruta en Google Earth

 

 

 

Etapa 1 - de Burgos a Carrion

 

 

Inicie en solitario esta etapa del Camino desde la catedral de Burgos a las 11 horas. Antes había cometido yo también una muestra personal de incompetencia al cambiar las pastillas de frenos de la bici en el parking del hotel cuando lo podía haber realizado tranquilamente en casa el dia anterior , con lo cual , esta sencilla operación, me llevó más de dos horas por falta del utillaje necesario. Pero , en fin , en todas partes cuecen
habas.
La salida de Burgos es muy bonita, ya que se sale por un parque al lado del rio que va a desembocar a la Facultad de Derecho . El parque es frondoso y a aquella hora , estaba lleno de gente que practicaba diversos deportes y que todos se tomaban la molestia de saludarte al advertir la condición de peregrino. La temperatura era ideal , sobre los 20 grados y la ruta muy bien señalizada.
La primera parada la realicé en la Facultad de Derecho por aquello de la solidaridad con los colegas. Allí un bedel o guarda me dejo pasar , con bici y todo , y ver los patios interiores que me causaron gran envidia cuando los comparé mentalmente con los de la Diagonal de Barcelona.

 

 

Catedral de Burgos  

Facultad de derecho

 

Tras una hora llaneando entre el lío de carreteras y autovías , se llega a Tardajos , que se cruza sin más historia y luego ya alejados de la autovía , a Rabé de las Calzadas , donde , desde el centro del pueblo , se toma un desvio para coger otra vez la senda marcada. Se inicia entonces la etapa más seca de todo el Camino que discurre entre trigales ya segados, por un polvoroso camino carretero que , entonces , empieza a subir. Las subidas no son muy fuertes pero son muy largas con lo cual , cuando empieza el descenso , el cansancio es importante . En lo alto de los ascensos suelen existir, como broma de mal gusto digo yo , humilladeros , como si no fuera bastante humillación la subida realizada.
El descenso es más rápido y un poco virado , ocurriéndome una anécdota que no puedo resistir a explicar: Bajando una pronunciada pendiente donde había una curva de las denominadas paellas , veía en el suelo una mochila con una bandera holandesa. La mochila pertenecía a una joven peregrina que había decidió cambiarse de ropa en el margen de la ruta sin advertir que la misma pasaba también por detrás de donde estaba , con lo cual tuve una perfecta visión de su retaguardia , para decirlo finamente. La pobre se llevó un susto mayúsculo cuando le desee buen camino y la cosa acabo con risas y compartiendo un trago de la asquerosa bebida energética.
Tras este incidente llegé a Hornillos del Camino , al que se accede ,tras cruzar el rio Ruyales, por un puentecito empedrado. En Hornillos , donde hay una plaza con dos bares frente a la Iglesia , me detuve a desayunar en uno de ellos con mesas, fuera donde estaban una pareja de alemanes que habían pedido bebida y se preparaban ellos la comida. Yo tomé una tapa de tortilla de patatas que , no sé si por el cansancio o por lo que fuera , me supo a gloria. Tras el desayuno entré en el Albergue a sellar el carnet de ruta y me entretuve haciendo algunas fotos a la iglesia de San Román, que estaba muy cuidada, así como al gallo que la custodia.

 

 

Campos de cereal  

Iglesias de San Roman, Hornillos

 

 


De Hornillos del Camino cogí la senda que se inicia con otra de las largas ascensiones , con el humilladero de rigor en la cumbre, senda en la que soy adelantado por dos ciclistas mallorquines que , por la noche , cenarían a nuestro lado y que llevaban bicis de última generación , eso sí , cargadas hasta los topes .
El siguiente pueblo que se encuentra es Hontanas , donde había mucha animación ignorando todavía porqué , ya que tampoco era de los más bonitos. Aquí quise comprar un agua mineral en el supermercado que había a la salida pero encontré el precio realmente abusivo , 2 euros , así que me fui al bar situado justo enfrente donde por la mitad de precio tuve mi agua . A la salida de Hontanas existe una piscina municipal que , en aquellas horas , estaba de lo más tentadora y concurrida de peregrinos. Si lo hubiera sabido me hubiera llevado el equipo apropiado pero , como no lo llevaba procuré pasar de prisa para evitar tentaciones.

A partir de aquí la senda se complica un poco , ya que aparte de tener una nueva e interminable subida , se hace estrecha, discurriendo por un margen al lado de una carretera por la que no pasaba nadie. Cuando me harté de ir fregando todas las hierbas que había , decidí descender a la carretera y fue la solución para ir un poco rápido, ya que se acercaba la hora de comer. La carretera pasaba por un sitio curioso que eran las ruinas de San Antón . Estas son los restos de un monasterio , que debió ser
enorme , de la orden de los Antonianos , con la curiosidad que la carretera pasa bajo un arco gótico por en medio de lo que debía ser la iglesia del monasterio.

En el mismo lugar hay instalado un albergue privado con dieciséis camas y ducha de agua fría , que cuidaba una señora muy amable que , por el acento , debía ser extranjera.
Pasado San Anton se asciende suavemente por una loma desde la que se divisa perfectamente Castrojeriz y la colegiata de Santa Maria del Manzano , hoy en reconstrucción. Desde allí , como tenia cobertura , llamé a Carmen para comer en el único lugar habilitado del pueblo que se llama , como no ¡ la Taberna .

 

 

Ruinas del monasterio de San Anton  

Castrojeriz

 


Castrojeriz es un pueblo muy bonito , austero como toda Castilla , en el que se entra por un cruceiro situado al lado de la carretera y tras el que se pasa por la Iglesia de San Juan , que vale la pena visitar , antes de entrar en la Plaza Mayor donde está situada La Taberna y donde di buen cuenta de dos trozos de pescado rebozado.
La salida de Castrojeriz es relativamente cómoda y , al principio , la ruta sigue una llanura árida y polvorienta, divisándose a lo lejos un monte con un camino escarpado que el peregrino, en su ilusión , estima que queda fuera del Camino. Pues no ¡ Se trata del famoso Alto de Mostelares , un puerto de montaña emboscado en el Camino ( es decir , que nadie habla de él ) pero tan duro o más que la subida de Portomarin a Ventas de Narón.
Iniciado ya el ascenso , advertí en un sendero que salía hacia la derecha una bicicleta pintada en el suelo y supuse que , otros antes que yo , habían buscado una ruta alternativa . Me metí en el sendero , que era de lo más polvoriento y , al cabo de unos veinte minutos de circular por trigales ya segados , me dí cuenta de que estaba absolutamente perdido. Afortunadamente , gracias al GPS , invento que hubiera solucionado muchos despistes de los peregrinos de antaño , supe encontrar una carretera que me llevó a un pueblo denominado Castrillo de Matajudios. Desde allí , por carretera o algo que se le parecía , fui a parar directamente a Itero de la Vega , deteniéndome antes para admirar el puente sobre el Pisuerga que , realmente vale la pena.
Es curioso como , en muy pocos kilómetros puede variar el paisaje. Itero de la Vega deja atrás a los secarrales y nos dá la impresión de una vega agrícolamente abundante , con arboles frondosos y un río que da sensación de frescor.Para disfrutarlo , me detuve a coger fuerzas en el límite de la provincia de Palencia desde donde pude ver los peregrinos que habían hecho el Alto de Mostelares y que llegaban en condiciones precarias.
En Itero de la Vega se entra por un sendero que discurre al lado del río y desde donde , entre árboles , se distingue el campanario de Itero del Castillo que debe ser digno de ver pero que las condiciones físicas no me permitían. Ya en el pueblo , me detuve a beber una copa de cerveza pues la sed era realmente acuciante y había liquidado toda la bebida energética.. Una vez repuesto , retomé el camino que empieza por una pista pedregosa en ascenso y donde alcancé a una pareja que creo que eran vascos y que iban , él delante , en plan profesional del ciclismo , y ella detrás soltando maldiciones todo el rato por el esfuerzo realizado y por realizar. Me contaron que se proponían llegar esta misma noche a Carrión de los Condes y , al día siguiente , a León. Aunque , por su ritmo , dudo que lo consiguieran .
Con ellos fui hasta Boadilla del Camino , donde ya se detuvieron en la entrada para reponer fuerzas. Los dejé y me fui a ver la Iglesia de La Asunción en la que me habían contado que existía , en su plaza posterior ,
un rollo justiciero muy curioso como así era.

 

 

El camino de Santiago por Palencia  

Royo en Boadilla

 


Junto al rollo , existe un albergue de peregrinos con piscina incluida , en el que me detuve para comprar un agua mineral, tras lo cual reemprendí la ruta en dirección a Frómista.
El camino carretero discurre entre arboles al principio para luego cruzar una zona de regadío y encaramarse después de un talud al Canal de Castilla que es una de las sorpresas del dia. Se trata de un gran canal , con esclusas incluidas , que no tiene que envidiar al célebre Canal du Midi. Por su vera , entre arboles por un lado y nenúfares por el otro , se llega a Frómista , en un lugar donde hay cuatro esclusas y desde donde se divisa toda la villa. En el lugar de las esclusas había una pareja de Madrid en un Volvo que también admiraban el canal . Lamentablemente las fotos que realicé no se pueden mostrar pues, por alguna ignorada razón, el objetivo de la cámara no se llego a abrir del todo. No me podré ganar la vida como Perez de Rozas.
Frómista no me pareció excesivamente interesante así que me estacioné en el bar sito en el cruce de carreteras que tenia mesas fuera , con la intención de beber agua y llamar a Carmen que me viniera a recoger pues estaba un poco cansado. Estando en estos menesteres , llegó otro peregrino ciclista de
Albacete , bastante más joven que yo , con el que intercambiamos experiencias y que me propuso seguir en equipo hasta Carrión de los Condes, para lo que faltaban veinte kilómetros. Intenté declinar la invitación aduciendo que le doblaba en edad y que su ritmo seria diferente del mío , pero al final accedí. La ruta seguía fielmente al lado de la carretera y observé que , realmente , podía seguir el ritmo del otro, así que fuimos pedaleando tranquilamente hasta Revenga donde , para mi sorpresa, mi ocasional compañero se derrumbó y dijo que era incapaz de seguir . Asi que lo dejé en un bar mientras llamaba a su coche de apoyo para que lo recogieran y yo continue , con un cierto sentimiento de orgullo personal y un poco más rápido, pues empezaba a desaparecer el sol , hasta Carrion de los Condes donde llegue aproximadamente a las 20.45 despues de más de 55 millas de ruta.

Y , al poco de llegar , también llegaron pero en coche, Roger y Alejandra que se quedaron asombrados de la distancia recorrida.
Una buena cena en el restaurante Las Vigas y un mejor puro en el bar pusieron fin a una jornada que , con las condiciones climáticas de abril , hubiera sido imposible de realizar.

 

 

 

Etapa 2 - de Carrion a Sahagun

 

 

El dia amaneció fresco y soleado , con una extraordinaria luminosidad que solo se da por aquellas tierras.Tras desayunar en el hotel monasterio San Zoilo , muy poco espartano a pesar de su origen monacal , emprendimos el camino equivocándonos de dirección ya en la propia salida . Total , una cuesta gratis más y pasar el río Carrion por otro de los puentes singulares de Castilla . Que digo yo que alguien con más sapiencia del que esto escribe debería publicar un estudio sobre los puentes del Camino de Santiago , pues , sin ser Ingeniero , creo que merecen un detenido estudio. Puentes como el de Itero de la Vega, el de Carrión , el de Orbigo, sin mencionar otros mas pequeños pero no menos curiosos como el de entrada a Astorga o el de Sahagun , bien merecen una especial atención.
Ya en la buena senda , tras atravesar nuevamente el lío de carreteras de entrada a Carrión , cogimos el sendero flanqueado por los plátanos inmisericordies. El camino llaneaba y adquirimos un buen ritmo de aproximadamente 15 km/h. Pasamos por la Abadia de Benivivere ,que no vimos al estar oculta por una frondosa vegetación, para coger una larga recta que debía llevarnos hasta Calzadilla de la Cueza.
En medio de esta larga recta , medio oculto por una barrera de arboles descubrimos un tentador chiringuito, en el que nos detuvimos a tomar café y beber agua. Resultó que el dueño del tal chiringuito era un catalán que , harto de trabajar en el Valle de Aran , se había venido a estas tierras en busca de calidad de vida , confesándonos que abria de abril a octubre y con ello pasaba el año.
Tras esta breve parada , emprendimos la polvorienta senda hacia Calzadilla donde llegamos en un santiamén. Allí nos paramos delante del Albergue para ver llegar a los peregrinos que habíamos adelantado por el camino , alguno de los cuales llegaba en un estado penoso. A continuación fuimos a visitar la bonita iglesia de San Martin de Tours que , entre sus curiosidades tiene un retablo del siglo XVI y un fresco que representa la Virgen del Carmen , aparte de una bonita representación del “Niño de la Bola ( del
mundo, se entiende ) “.

 

 

Iglesia de San Martin de Tours  

 

 


Saliendo de Calzadilla de la Cueza , cruzamos el rio Cueza , no muy caudaloso que digamos y , por una senda paralela a la carretera pero que va en ascenso , llegamos a Ledigos
En este lugar decidimos desayunar en el bar que hay al lado del Albergue , servido por dos jovencitas de buen ver que, por los rasgos , debían ser hermanas , y por el dueño, que nos advirtió que podíamos tomar tapas pero no bocadillos por no tener pan. Total que nos sirvieron una estupenda tapa de jamón acompañada por tanto pan que se podían haber hecho tranquilamente cinco bocadillos. En el bar , aparte de dos peregrinas francesas que se hacían una pedicura sui generis , estaba otra peregrina que nos dijo que era holandesa , que se zampaba una tortilla descomunal. Nos confesó que iba absolutamente sola y que hacia todo el Camino y cuando le preguntamos si no era muy duro hacerlo asi , simplemente comentó : “ I think I can manage it “.
Continuamos pedaleando relajadamente hasta el siguiente pueblo, que era Terradillos de los Templarios, donde , a la entrada , existe un Albergue de peregrinos que debe ser “The King de todos los Albergues “ pues tenia césped , piscina ect. A continuación hacia , nada mas ni nada menos , que Moratinos. Allí nos detuvimos en la plaza de la iglesia de Santo Tomas para descansar un poco bajo los soportales y llenar los bidones en la plaza del pueblo. En ella , aparte de un enigmático personaje que llevaba escarabajos , había una pareja de peregrinos franceses , de bastante edad , que venían andando desde Lille y que lo hacían por su fe. Por mi parte , con ánimo de confraternizar con los lugareños , me dirigí a un grupo de ellos que estaban sentados sin hacer nada y les pregunté si el Ministro de Exteriores tenia algo que ver con el pueblo. La respuesta, unánime ,fue parecida a la célebre de D. Sabino Campos “ Ni tiene, ni se le quiere “ para ponerlo a caer de un burro a continuación.
Terminada la sesión política de la mañana continuamos hasta San Nicolas del Real Camino donde teníamos previsto comer en el Bar La Barrunta . Llegamos antes de lo previsto , mucho antes , pero Carmen se había adelantado y nos guardaba mesa al aire libre . Comimos el menú del peregrino , que era bueno y abundante pero costaba lo que la inspiración divina , o del Apostol Santiago , le susurraba al posadero , costumbre a la que ya nos hemos ido acostumbrando en el Camino.


Tras la comida y una larga sobremesa , reemprendimos ruta hacia Sahagun sabiendo que nuestra meta estaba cerca , empezando con una larga cuesta superada la cual se divisaba ya el final de la etapa. Al cruzar la carretera general , nos confundieron las señales y seguimos por el margen derecho del rio Valderaduey cuando debíamos haber seguido por el izquierdo. Advertidos del error unos kilómetros mas adelante, retornamos a la carretera y cogimos la buen dirección que nos llevo a a la ermita de la Virgen del Puente ( hoy en reconstrucción) a la que se accede por un bonito puente medieval.

 

 

Puente medieval  

Sahagun

 

 


La ermita era realmente curiosa pero no se podía entrar. Frente a ella existía un area de descanso donde paramos un rato para ver , al menos , el perímetro de la ermita y las obras que se estaban haciendo , financiadas con cargo a los fondos europeos .
Ya repuestos , volvimos a coger la senda y entramos en Sahagun justo por delante del Hotel donde pensábamos pernoctar, que por eso se llama Puerta de Sahagun , con lo cual dimos por finalizada la etapa a las puertas del mismo y , para regocijo de todos nosotros , descubrimos que tenía una piscina, de la que hicimos uso casi inmediatamente. El agua estaba helada pero la sensación , después de cuarenta kilómetros de pedaleo y llevar polvo hasta en las cejas , fue de lo más placentera.
Por la tarde , fuimos a recoger un coche que habíamos dejado en Carrión de los Condes y , a continuación , al centro de Sahagun a cenar y hacer un poco de turismo. Visitamos , ya iluminado , el Arco de San Benito que es lo que queda de un antiguo monasterio cluniacense , y , por fuera , porque se hallaba en reconstrucción, la Iglesia romano mudéjar de San Tirso , con su torre que contiene un reloj. Cenamos en un restaurante que se anunciaba como restaurante medieval pero que era de lo más normal y de buena calidad , y finalizamos la jornada fumando un puro en la animada Plaza Mayor.

 

Etapa 3 - de Sahagun a Leon

 

 

El dia empezó bien , desayunando una estupenda tortilla de patatas y puerros en el hotel. Al parecer , el puerro es la comida nacional en Sahagun y hacen gasto en casi cada plato.
Para digerir el desayuno , atravesamos la población por la senda de los Peregrinos que pasa por la iglesia de San Juan y va a salir al arco cluniacense por el otro lado . Alli existe , y la anterior noche no lo habíamos visto , un monumento al peregrino en el que nos recuerdan que este punto es la mitad del Camino cogido desde Roncesvalles. Como no podía ser más , nos detuvimos a hacer fotos para constancia del hecho y , estando en ello , apareció un francés a pie , cargado hasta los topes , que nos pidió que le hiciéramos una foto con su teléfono móvil para enviarla a su familia. Nos conto que venia de Lyon andando y nos dejó boquiabiertos cuando nos dijo que empezaba a estar cansado y tener tendinitis por lo que sus ultimas etapas habían sido cortas , de 26 kilometros. A saber lo que serian cuando estaba bien.
Salimos de Sahagun por el puente romano sobre el río Cea y , desde allí , ya cogimos la senda de peregrinos que , tranquilamente llaneando y con suaves cuestas y también suaves descensos , nos llevo a Bercianos del Real Camino. Pedaleamos tranquilamente a una velocidad que oscilaba entre 12 y 18 km por hora y nos detuvimos a la entrada de Bercianos , en la ermita de Nuestra Sra. De Perales , que se hallaba en reconstrucción y donde , a la entrada , hay un area de descanso. En este punto , Alejandra , que iba un poco retrasada , ya manifestó que sentía molestias en sus rodillas , fruto quizás de un inadecuado desarrollo ( de la bici , se entiende ) la etapa anterior. Tras un rato de espera para que se recuperase , reemprendimos la ruta.
El paisaje es árido y los inefables plátanos lo único que hacen es marcarnos el Camino. Para colmo , entre Bercianos del Real Camino y El Burgo Ranero están haciendo grandes obras de infraestructura y , además de los desvíos , el camino cambia su firme piso por una capa de un polvo ocre que se mete por todas partes . Ni los sucesivos canales que vamos atravesando consiguen quitar la sensación de aridez. A este respecto debo decir que me sorprendió la cantidad de canales y de agua que vimos durante la travesía de tierras palentinas , ignorando si era un fruto ocasional de un invierno excesivamente lluvioso o bien se han preocupado bien de mantener este preciado líquido para que sirva a los fines previstos.

 

 

Saliendo de Sahagun  

Ermita de Nuestra Señora de Perales

 


Llegamos rápidamente al Burgo Ranero por una calle aparentemente desierta , en la que mientras Roger y yo discutíamos de impuestos , resulta que estábamos siendo escuchados por sus habitantes que , rápidamente , intervinieron desde sus casas en la conversación.
En el Burgo Ranero nos detuvimos en la iglesia de San Pedro , donde Alejandra manifestó que no podía seguir más a causa de las molestias en sus rodillas. Frente a la iglesia estaba sentado un mozo tocando la guitarra que , casualmente o no , era quiromasajista , y que manifestó un interés profesional en el tema , aconsejándole a Alejandra que dejase la bicicleta por aquel dia.
Así las cosas , aceptando lo inevitable , salimos a la zona más próxima a la carretera donde nos sentamos en el Bar Plaza y , desde allí , llamamos al coche de apoyo para que recogiera a Alejandra. La espera , para que no se hiciera pesada, se acompañó con una tapa de otra excelente tortilla de patatas y una copa de cerveza. Habiamos pedaleado ya veinte kilómetros, es decir , un tercio de lo previsto.
Cuando vino el coche de apoyo quedamos que nos encontraríamos a comer en Mansilla de las Mulas , pidiéndole a Carmen que buscase sitio en Casa Marcelo que nos habían recomendado. Roger y yo salimos a buena velocidad para llegar a tiempo de comer , no sin privarnos de hacer un alto en Reliegos para calmar la sed. En este lugar , en la mesa de al lado de donde nos sentamos , estaban un grupo de peregrinos jóvenes , que mas parecía que fueran a pasar las vacaciones en modo barato que a hacer el Camino de Santiago pues lo que les preocupaba era si podían fumar “porros “. Lo curioso del caso es que la mayor parte de ellos eran rusos , siendo la primera vez que veo peregrinos de esta nacionalidad. El resto , alemanes que supongo debían venir de la antigua Alemania del Este.

 

 

 

El Burgo Ranero  

 

 

 

Resultó que el camino entre el Burgo Ranero y Mansilla de las Mulas era tan cómodo y llano que llegamos pedaleando antes que el coche de apoyo con lo que , Roger y yo , tuvimos que buscar la famosa Casa Marcelo. Antes de entrar en el pueblo , nos detuvimos a hablar con una pareja que
habíamos visto y que iban en tándem. Nos contaron que venían desde Montserrat y querían llegar a Santiago , y que habían hecho un dia de parada total en Zaragoza , pedaleando todos los demás. El tándem estaba construido en Gavá con materiales ligeros y un sistema novedoso de transmisión. Sin embargo , vimos que tenían grandes dificultades en superar cuestas con lo cual no les dimos muy buenos augurios sobre sus etapas en tierras gallegas.

 

Casa Marcelo es uno de estos sitios tradicionales de antaño en que se “hacían comidas”. Es decir , un restaurante familiar con una cocina también familiar y exquisita , y en el que la pitanza es buena y sencilla . Personalmente degusté un pulpo a la gallega mejor que si lo hubiera tomado en su propia tierra . La dueña , muy amable , nos dejó guardar las bicis en su almacén para evitar tentaciones a los amantes de lo ajeno , y nos pidió una frase de recuerdo en su libro de peregrinos . Antes de acceder al lugar habíamos preguntado a una indígena que cruzaba por la calle si conocía Casa Marcelo y nos dijo que no porque , como era de allí , iba a otros pueblos cuando se le ocurria salir. ¡No sabe lo que se perdía!

 

De Mansilla de las Mulas a León , el Camino deviene infecto , antipático y feo. Todo él discurre entre la carretera y naves industriales , salvando los obstáculos a base de cuestas artificiales y sin ninguna gracia.

 

 

El único lugar medianamente agradable lo constituye la entrada a Arcahueja , donde hay un area de descanso muy bien preparada con dos fuentes y donde nos detuvimos un rato para departir con otro peregrino ciclista , creo que de Valencia , al cual le tenía asombrado el poco equipaje que llevábamos. Tuvimos que explicarle el truco y creo que nos tuvo un poco de envidia .

La entrada en León la efectuamos por los dominios de Caja España para , tras coger el carril bici ir a salir a la Plaza de los denostados Toros y , de allí , por una frondosa alameda , hasta el Hotel San Marcos , en el mism o lugar en que habíamos iniciado la etapa en marzo . Asi poníamos fina a nuestra nueva etapa sin poder resistirnos a tomar unas bebidas en el poco austero parador de San Marcos
De León volvimos s Sahagun a pasar la noche . Lo que en bici nos había costado algunos sudores y bastante tiempo , en coche se hizo de lo más corto y pudimos ver a nuestros colegas que iban ya (por la hora ) a la busca de albergue.

Leon    

 

Cenamos , como no, en la Plaza Mayor de Sahagun , en la Taberna de Miguel y acabamos la aventura fumando otro puro en la plaza , planeando cual seria la próxima etapa a realizar.

 

 

 


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Datos viaje


Fecha: Agosto 2010


Tipo ruta: Lineal


Track:

GPS (.gpx)

Google Earth


Firme:

 


Longitud: 182 km


Desnivel acum.: 962 m


Etapas: 3


Long. media por etapa: 61 km


Etapa mas larga: 86 km


Etapa mayor desnivel ac.: 542 m


Dificultad técnica:


Dificultad física:


Orientación:


Dificultad orientación:

Equipaje: Furgoneta de apoyo


Bicicleta: Specialized Expedition


Cubiertas


Participantes: Antonio, Carmen, Alejandra y Roger


Alojamiento:


 

 

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