En carretera, ir en pelotón significa seguir la rueda pase lo que pase. Si la pierdes te quedas. Asi que nada de ir a tu ritmo o bajar la marcha para una foto o disfrutar de un paisaje.
Por caminos es otra cosa, el pelotón va mucho mas desorganizado, y al final se vuelve una jaula de grillos. Que si "para que Menganito ha pinchado !!!", que si "baja el ritmo que Fulanito se queda", ... o peor aun si el que se va quedando eres tu y te llevan con la lengua fuera.
Un grupo grande puede ser divertido para una salida de un dia, pero complicado de aguantar para viajes mas largos.
Cuando salgo a dar una vuelta con la bici prefiero ir solo; oyendo música, pensando en mis cosas, o no pensando en nada mientras disfruto del sol y el aire libre.
Sin embargo, viajar en pareja durante varios días o semanas es diferente. Dos personas rodando juntas tantas horas terminan acompasando el pedaleo e ir a rueda o en paralelo se vuelve algo natural. Rápidamente se encuentra el ritmo que las dos siguen sin problemas.
En lo personal, compartir las "penurias" de un viaje en bicicleta crea un vinculo especial. Despues de ocho horas de pedaleo, cuando estas agotado de pedalear contra el viento, empapado por la lluvia, o achicharrado de calor, a nadie le extraña que te dejes caer unos metros y vayas absorto en tus cosas. Así que muchas veces es como si viajaras solo, y sin embargo hay ratos que el camino es llevadero, y surgen largas y animadas conversaciones.
Si no tuviera con quien viajar, lo haría solo y disfrutaría igualmente, pero prefiero hacerlo en pareja. Claro esta que para eso necesitas tener el compañer@ adecuado, porque como digo en mi "firma", dos no viajan si uno no quiere ...
